ULISES CARRIÓN, EL ARTE NUEVO DE HACER LIBROS Publicaciones del Barco Ebrio, Guatemala 2021



Ulises Carrión murió antes de que se condensara su arte nuevo, las plataformas digitales para las que escribo esta reseña, flotaban en el líquido amniótico de las agencias de inteligencia estadounidenses e inglesas, existían computadoras como enormes refrigeradores y la Internet era un cromosoma sobreviviendo en el cable telefónico. Murió de cuarenta y ocho años de edad, envenenado por la pandemia atroz de la década del 80, el VIH.

Este hermoso objeto, pequeño librito tallado, portada dorada y páginas marrones, contiene uno de los textos más audaces escritos por un poeta en castellano. Publicado en la revista Plural en 1975, curiosamente bien recibido por el senado intelectual mexicano, advierte que de seguir escribiendo libros a la vieja manera, los poetas se irán retirando de la poesía.
Digerir un libro de versos de publicación reciente, para Carrión, era tan incómodo como alimentarse de comida descompuesta. Lo fresco no está en el “hacer literatura”, un escritor no escribe libros, escribe textos. Recuerdo la entrevista en la que Joan Brossa advierte que la poesía en clave literaria es para los escritores mediocres que necesitan un salvavidas para lanzarse a un lago, pues al no saber nadar, necesitan mantenerse flotando sin rumbo eterno.

Habitar la poesía no es lo mismo que escribirla, el creador es el que busca sin sentarse cómodamente a autodefinirse. Leer, escuchar, tocar, oler, deyectar del cuerpo… eso es estar dentro de la creación, el Arte Nuevo, como lo predice Carrión está en la esfera de lo cotidiano, en el accidente, en la caligrafía, en los suburbios de la ciencia, en hacer artefactos, objetos, rayar, elucubrar, trascender por encima de los neófitos y los verdugos que suministran su papel de jurados marcando papelitos.

“Un libro es una secuencia de espacios.
Cada uno de esos espacios es percibido en un momento diferente: un libro es también una secuencia de momentos.”
“En el arte nuevo se escribe, Te quiero, a sabiendas de que no se sabe lo que esto quiere decir. Se escribe esta frase como parte de un texto en el que daría lo mismo escribir, Te odio.
Lo importante es que esta frase, Te quiero o Te odio, cumpla en tanto que texto una función determinada dentro de la estructura en el libro
*
En el arte nuevo no se quiere a nadie.
El arte viejo dice que quiere.
En el arte no puede quererse a nadie. Solo en la vida real puede quererse a alguien.”

Ulises Carrión destruyó y reconstruyó el arte y la poesía mexicana, es su creador más representativo como subraya su colega Felipe Ehrenberg. Este texto escrito hace casi cincuenta años, temo que esperará otros cincuenta para que los autores conservadores de la alta tradición poética de habla hispana logren comprenderlo.

Guatemala 28 de noviembre 2021

Publicado por Javier Payeras

Escritor y artista visual

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