Verte oirte tacto

Hay una ternura que es como si explotara una ventana y su resplandor fuera la última belleza guardada en los ojos.
Hay una suite de Bach para violonchelo.
Hay una luz imperativa.
Hay una estancia de silencio cada mañana.
Hay una quijada de sol mordiendo una nube.
Hay una esperanza como esa hoja en blanco donde  la desdicha se convierte en el verde-rojo-amarillo de una nueva vida.

Lo esencial.

Mi edad verdadera es la que permanece en lo que escribo.

Un cuerpo es degradación diaria.

Hoy la información es ignorancia. El conocimiento profundo solo lo da el tiempo.

Sal

Nunca vuelvas. No les vuelvas la mirada. Anula los nombres, nunca les conociste, el silencio será tu olvido.

No escribirás jamás sus nombres ( el tiempo está de tu lado, eres la memoria) bórralos de tus palabras y de tus actos. No ensucies tu corazón.

Maldito seas si vuelves la mirada a esas ruinas de sal.

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